El verano suele ser sinónimo de desconexión, planes y días más largos para disfrutar y alejarnos de la rutina diaria. Sin embargo, para que las vacaciones sean realmente beneficiosas para nuestra salud mental, es fundamental encontrar un equilibrio entre ocio y descanso. Porque sí, disfrutar también incluye saber descansar. ¿Qué ocurre cuando el verano se convierte en una carrera constante de actividades sin pausas?
¿Por qué necesitamos equilibrar ocio y descanso en verano?
Durante el año acumulamos estrés, preocupaciones y responsabilidades que pueden pasarnos factura tanto a nivel físico como emocional. Por eso, el verano es una oportunidad ideal para recargar energías. El ocio nos ofrece momentos de alegría y conexión social, mientras que el descanso nos ayuda a reducir el desgaste mental y recuperar ese equilibrio interno que tantas veces perdemos con el ritmo frenético del día a día. Cuando descuidamos alguna de estas dos partes, podemos sentirnos exhaustos, irritables o incluso ansiosos, a pesar de estar en época de “vacaciones”.
La cultura del “aprovechar el tiempo” a menudo nos lleva a llenar la agenda con planes, reuniones y actividades hasta el punto de agotamiento: nos quedamos sin espacio para simplemente estar y desconectar. Esto puede convertir el verano, en vez de en un tiempo para descansar, en una fuente más de estrés. Recuerda la importancia de poner límites, decir «no» a algunos compromisos no te convierte en egoísta ni en mala persona, en este post te hablo de ello.
¿Qué riesgos tiene no descansar lo suficiente?
No respetar nuestros tiempos de descanso afecta nuestro bienestar emocional. El cansancio acumulado puede aumentar la irritabilidad, reducir nuestra capacidad para disfrutar y hasta provocar síntomas de ansiedad o insomnio. Además, un verano demasiado activo y sin pausas puede dejarnos vulnerables a un “bajón” emocional cuando volvemos a la rutina.
Cómo encontrar ese equilibrio saludable
- Planifica sin saturarte. Organiza tus actividades, pero deja espacios libres para no sentir presión.
- Escucha a tu cuerpo. Si te sientes cansado, permítete descansar sin culpa.
- Reserva momentos para ti. La tranquilidad y la desconexión también forman parte del ocio saludable.
- Practica técnicas de relajación. Respiración consciente, mindfulness o paseos tranquilos pueden ayudarte a recargar.
- Disfruta sin expectativas. No tienes que hacer todo ni estar siempre activo para aprovechar el verano.
Cuidar tu salud mental también es parte del verano
El verano puede ser un tiempo para divertirnos y compartir, pero también para reencontrarnos con nosotros mismos y cuidarnos. Aprender a equilibrar ocio y descanso es clave para que esta temporada sea verdaderamente reparadora.
Si sientes que el verano te agota más de lo que te relaja, o si te cuesta parar y desconectar, recuerda que no estás solo/a. La terapia puede ser un espacio seguro para entender estas sensaciones y encontrar herramientas que te ayuden a cuidarte con calma y amor.
Disfruta tu verano, pero sobre todo, ¡Cuídate!
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